CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, feb. 2, 2005.- En todas las iglesias del mundo se reza este miércoles por la recuperación de la salud del Papa, mientras no cesan de llegar al Policlínico Gemelli de Roma mensajes de solidaridad de líderes de otras religiones y gobernantes. En la Basílica de San Pedro del Vaticano las misas por el Pontífice se sucedieron desde primera hora en una de las capillas laterales, por la que a lo largo del día desfilaron numerosos fieles y turistas para unirse a los rezos.
A la Santa Sede, en medio de un ambiente de preocupación general, llegaron telegramas de solidaridad y buenos deseos de buena parte de representantes internacionales, mientras el personal del Policlínico Gemelli se veía desbordado ante la avalancha de mensajes, visitas y ramos de flores enviados al anciano Papa.
El jefe de la Iglesia Católica fue hospitalizado en la noche del martes con una laringotraqueítis aguda que, unida a la gripe que sufre desde hace tres días, le causó serios problemas respiratorios.
Su cuadro clínico es estable, según el Vaticano, que ha insistido en que no existe motivo de alarma, lo que no ha impedido que los representantes de las iglesias católicas de todo el planeta hayan llamado con premura a sus fieles a orar por su recuperación.
Las noticias sobre su salud se siguen de cerca en todos los países católicos, desde México a Filipinas, pero también en otros donde esta comunidad es minoritaria aunque la figura del Pontífice se contempla con gran respeto.
Es el caso de Irak, donde los cristianos de diferentes ritos recordaron hoy la firme postura de Juan Pablo II en contra de la intervención armada en el país árabe y su inequívoco respaldo a la población iraquí.
En este momento "vuelven a la memoria de todos su valiente toma de posición contra la guerra y a favor del pueblo iraquí, muy por encima de la postura de muchos líderes mundiales", declaró hoy uno de los obispos de rito sirio católico, monseñor Androus.
"Su estatura moral hace que todo el mundo lo respete; se ha puesto al servicio de la humanidad predicando la fraternidad y la cercanía entre las religiones islámicas, cristianas y demás", insistió el obispo.
POLONIA, PREOCUPADA
En Polonia, patria del papa Wojtyla, la población recibió la noticia de la hospitalización con particular preocupación, aunque ésta remitió después de que el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, informase de que la salud del Pontífice evoluciona con normalidad.
En cientos de iglesias del país, desde Gdansk, en el norte, hasta Cracovia, en el sur, los fieles polacos se unieron a los rezos, que fueron especialmente emotivos en Wadowice, el pueblo natal de Karol Wojtyla, donde los habitantes encendieron velas por su pronta recuperación.
La comunidad polaca y los peregrinos de esta nacionalidad en Italia también quisieron mostrar su cariño al Pontífice, al que enviaron dos enormes ramos de rosas con los colores de la bandera de Polonia, que fueron colocados en su habitación del Hospital Gemelli.
En la capital italiana también se sucedieron los mensajes de cariño a Juan Pablo II por parte de comunidades como la judía, cuyo líder, el rabino Riccardo Di Segni, se puso en contacto con las autoridades vaticanas para expresar su preocupación y asegurar las oraciones de los hebreos por uno rápido restablecimiento.
MANIFESTACIONES DE AMOR EN TODOS LOS RINCONES DEL MUNDO
Las muestras de solidaridad se repitieron durante toda la jornada desde países como México, el primero visitado por el Papa en 1979, hasta Filipinas, única nación católica de Asia hasta la independencia de Timor Oriental.
En Manila, la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, hizo un llamamiento "a todo el país a unirse en oración a los cristianos de todo el mundo para una rápida recuperación del Santo Padre", mientras la Conferencia Episcopal filipina llamaba a los fieles a recogerse en oración.