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Mons. Leonardo Sandri, preside el Angelus desde la escalinata de San Pedro.
Ciudad del Vaticano, 27 de Febrero de 2005.- Poco antes de las 12, un coro conformado por varias monjas y laicos de todas las edades se colocó en las escalinatas frente a la basílica.
A la hora en punto, una voz anunció: "Es mediodía, hora del Ángelus", y Leonardo Sandri, acompañado por un grupo de religiosos, se paró en el atrio de la basílica. Les voy a leer un mensaje del Santo Padre", dijo el arzobispo argentino. «El Santo Padre no está con nosotros, pero nos sigue desde el Gemelli, ofrece sus oraciones y sus sufrimientos por nosotros y por el mundo. Y nosotros, desde su plaza, unidos a él con nuestro gran afecto, rezamos con él y por él», comenzó diciendo el arzobispo Leonardo Sandri, sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano, antes de leer las palabras por escrito que le había entregado el Papa.
El prelado argentino se encontraba a un lado del atrio de la Basílica vaticana, rodeado por acólitos, ante varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro. El pontífice seguía el acto por televisión desde su habitación, cuyas ventanas estaban con las persianas bajadas durante el acto.
Varios centenares de peregrinos, muchos de ellos jóvenes, se congregaron en torno al Policlínico Gemelli para alentar con su presencia y oración al obispo de Roma.
"Queridos hermanos y hermanas, de nuevo me dirijo a ustedes desde el hospital Gemelli. Les agradezco a todos con afecto y los siento a todos muy cerca de mí", leyó Sandri a nombre del Papa Desde las primeras filas de público comenzó a surgir un tímido aplauso, que poco a poco fue llenado la plaza. "Pienso en los que están en la Plaza de San Pedro y los que desde todas partes del mundo se interesan por mí. Les pido que sigan rezando por mí", concluía el mensaje. Después se rezó el Angelus y terminó la ceremonia. A medida que la gente iba saliendo, grupos de peregrinos llegados desde diferentes lugares de Italia comenzaron a cantar y a rezar por la salud de Karol Wojtyla. Una pancarta hecha por fieles de la arquidiócesis de Verona repetía con una cita bíblica la esencia del mensaje papal: "Ecco io sono con voi" ("Aquí estoy con ustedes"). |