|
Por primera vez en su pontificado, hará una aparición virtual en la ceremonia del día más solemne del cristianismo.
Ciudad del Vaticano.- Desde el lunes, los técnicos del Vaticano instalaron en el apartamento del Papa todos los aparatos necesarios para conectarse con el Coliseo, donde a su vez fueron colocadas varias pantallas gigantes para poder verlo. La procesión alrededor del célebre monumento romano, donde numerosos mártires perdieron la vida en los primeros años del cristianismo, fue instituida por el mismo Juan Pablo II, quien siempre la había presidido, inclusive desde que había dejado de caminar hace unos tres años. El Vía Crucis iniciará a las 5:15 p.m. (hora de méxico) y será transmitido en directo a unos 40 países. Según fuentes vaticanas, Juan Pablo II deberá impartir la bendición por video-conferencia al inicio y al final de la procesión. "Para nosotros es muy importante poderlo admirar. Es un símbolo para muchas generaciones de católicos", declaró Pilar Sáenz, una creyente española, quien no ha perdido la esperanza de que el Papa se recupere. La ausencia del Papa, debilitado por la traqueotomía a la que fue sometido hace un mes, se ha sentido en todas las ceremonias de la Semana Santa y muchos lo recuerdan con afecto y oran por su salud. "Está siempre con nosotros. De una manera u otra participa en la procesión", sostiene la romana Katia Ponti. "Para él debe ser una renuncia enorme el hecho de no poder estar de manera directa y física con su pueblo como lo ha hecho en todos estos años. Pero de alguna manera estará y en forma todavía más poderosa. Es el gran misterio de la autoridad de la Iglesia", aseguró el cardenal italiano Angelo Scola, patriarca de Venecia. "Está más presente que nunca y queremos agradecer el testimonio que nos da con su ejemplo de sereno abandono a Dios, que lo relaciona con el misterio de la Cruz", aseguró el jueves el cardenal Giovanni Battista Re al aludir a la ausencia física del pontífice. El cardenal Camillo Ruini, presidente de la conferencia episcopal italiana, cargará la cruz en las dos primeras estaciones y en la última. A lo largo de las otras estaciones, la cruz será cargada simbólicamente por representantes de poblaciones que sufren, entre ellos una religiosa de India, un laico de Sri Lanka, otro de Corea del Sur, un jóven de Sudán y una familia de inmigrantes albanesa. En cada una de las 14 estaciones, serán leídas las reflexiones escritas este año por el influyente cardenal alemán Joseph Ratzinger, quien hizo un análisis duro, con un tono "apocalíptico", según los expertos, de la situación de la Iglesia y del mundo, devorado por el "mercantilismo". El cardenal, entre los eclesiásticos más cercanos al Papa, quiso de todos modos tranquilizar el jueves a los católicos al asegurar que el pontífice "está lúcido y gobierna a la Iglesia". "Claro que el Papa ha tenido que limitar sus actividades, pero ha conservado la capacidad de tomar decisiones fundamentales", comentó el purpurado, quien confirmó que el Papa no ha pensado jamás renunciar a su cargo. Pese a ello, la prensa italiana está convencida de que en el Vaticano se respira un clima de fin de reinado, por lo que "se navega a vista, mientras la neblina aumenta". |