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El Santo Padre carga la cruz durante el viacrusis desde su capilla privada |
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escrito por Catolico Digital
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viernes, 25 de marzo de 2005 |
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El papa Juan Pablo II porta una cruz mientras sigue por televisión, desde la capilla de su apartamento privado, en la última estación del Vía Crucis en el Coliseo.
Ciudad del Vaticano, 25 de Marzo de 2005.- El Papa Juan Pablo II, que no pudo presidir esta noche el Vía Crucis en el Coliseo de Roma debido a su delicado estado de salud, envió no obstante un mensaje a los asistentes en el que dijo sentirse espiritualmente al lado de ellos y ofreció sus sufrimientos "para que se realice el proyecto de Dios".
"Me siento espiritualmente con vosotros en el Coliseo, un lugar que me trae tantos recuerdos y emociones, para celebrar el sugestivo rito del Vía Crucis", escribió el Papa en el mensaje leído por el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, que presidió la ceremonia en su nombre.
Con esas palabras, el anciano Pontífice -que en mayo cumplirá 85 años, padece de mal de Parkinson y ha sido sometido a una traqueotomía- dio a entender lo difícil que están siendo para él estos días en los que su frágil estado de salud le impiden celebrar ritos a los que se siente tan unido.
Tras referirse a la adoración de la Cruz, Juan Pablo II manifestó que "también yo ofrezco mis sufrimientos para que el proyecto de Dios se cumpla y su palabra camine entre la gente". "También me siento muy cerca de quienes en estos momentos sufren. Rezo por cada uno de ellos", agregó.
El Pontífice dijo que la Cruz es la única esperanza para el hombre y pidió la paz para el mundo.
El Vía Crucis discurrió por el interior del Coliseo, continuará por delante del Arco de Trajano y concluirá en la colina del Palatino.
Presencia por televisión
El papa Juan Pablo II siguió con atención desde la capilla de su apartamento en el Vaticano el Vía Crucis, según se constata en las varias conexiones televisivas mostradas durante el rito.
Hasta la octava estación, de las catorce del Vía Crucis, se vio en cinco ocasiones al Papa, de espaldas, sentado en un sillón delante de una televisión de plasma colocada delante del altar de su capilla privada, y en ninguna de las conexiones se le vio de frente, aunque sí de perfil.
En las imágenes mostradas se vió al Papa solo, teniendo a un lado el libro del Vía Crucis.
Numerosas personas estuvieron reunidas en la plaza de San Pedro del Vaticano, "para hacerle compañía y no se sienta solo", según dijeron, siguiendo el Vía Crucis a través de las cuatro grandes pantallas de televisión colocadas en el recinto.
Esta es la primera vez en sus 26 años de pontificado que no acude al Coliseo de Roma para el rito de la noche del Viernes Santo debido a su delicado estado de salud y a que está convaleciente de la traqueotomía que le practicaron el pasado 24 de febrero. |