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Por segunda vez intentó hablar sin éxito pero durante cuatro minutos el Papa permaneció saludando a los fieles congregados en la plaza de San Pedro, donde fue ovacionado por los presentes
Ciudad del Vaticano, 30 de Marzo de 2005.- El papa Juan Pablo II apareció en su ventana el miércoles y durante unos cuatro minutos bendijo a los fieles concentrados en la Plaza de San Pedro e intentó decirles algo, pero sus palabras no pudieron ser escuchadas claramente. El debilitado pontífice alzó la mano y bendijo a los fieles, mientras un funcionario del Vaticano leía saludos y oraciones. El Papa se mostró alerta durante su presentación, la cual generó los vítores de los miles de peregrinos reunidos en la plaza bajo su ventana. Algunos de los presentes, al ver al Papa asomarse por su ventana del tercer piso, adornada con su pabellón carmesí, rompieron en llanto. Kate Strauss, una turista estadounidense, dijo que ``por suerte estábamos ahí, sin pensar que tendríamos una bendición de su parte y una para nuestros bebés''. ``Se ve muy débil, pero ciertamente muy determinado en ver a su gente'', dijo. Su aparición ocurrió en medio de rumores de prensa sobre que el pontífice de 84 años podría tener que regresar al hospital para insertarle una sonda alimenticia, al tener problemas para comer con la cánula que el fue colocada el mes pasado para facilitar su respiración. Sin embargo, Nicola Cerbino, vocero del hospital Policlínica Gemelli, donde Juan Pablo II fue enviado a toda prisa en dos ocasiones el mes pasado, dijo el miércoles que no había planes para hospitalizar al Papa. |