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Esta mañana el portavoz vaticano declaró " Después de sufrir anoche una infección urinaria, se declaró una septicemia con colapso cardiocirculatorio"
Ciudad del Vaticano 01 de abril 2005.- El Papa se encontraba en estado crítico la mañana del viernes después de un paro cardiaco y una septicemia, anunció el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls.
"Esta mañana, las condiciones de salud del Papa son muy graves. Después de sufrir anoche una infección urinaria, se declaró una septicemia con paro cardiaco", precisó Navarro Valls en una declaración urgente.
"El Santo Padre fue inmediatamente asistido por el equipo médico de guardia en su apartamento privado", agregó.
"Está lúcido, consciente y sereno", dijo Navarro Valls, quien confirmó que Juan Pablo II había recibido la extrema unción. Juan Pablo II permanece en sus aposentos del Vaticano ya que, por su propia decisión, no ha querido ser trasladado al Policlínico Gemelli, según el portavoz, que ha confirmado que el jueves por la tarde recibió la extremaunción.
En su relato de los hechos, Navarro apuntó que en la tarde del 31 de marzo le fue diagnosticada al Pontífice una infección en las vías urinarias, tras lo cual tuvo lugar "un choque séptico con colapso cardiocirculatorio". Fue atendido inmediatamente por el equipo médico que estaba de guardia en su apartamento privado en el Palacio Apostólico y se activaron todas las medidas "terapéuticas y de asistencia cardiorrespiratoria necesarias".
A últimas horas de la tarde del jueves los médicos consiguieron una "estabilización temporal del cuadro clínico que, de todas formas, en las horas posteriores, evolucionó de manera negativa".
A las 19.17 horas del jueves el Papa recibió la extremaunción, según la nota de Navarro, quien precisó que hoy, a las 6.00, ha "concelebrado" la misa. El secretario de Estado vaticano, cardenal Angelo Sodano y otros colaboradores cercanos siguen la evolución de las condiciones clínicas de Juan Pablo II, quien es atendido por su médico, Renato Buzzonetti, así como dos especialistas en reanimación, un cardiólogo, un otorrinolaringólogo y dos enfermeras |