Cientos de jóvenes pasaron la noche en la plaza de San Pedro Imprimir E-Mail
escrito por Catolico Digital   
sábado, 02 de abril de 2005

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Varios centenares de fieles, entre ellos muchos jóvenes italianos y extranjeros, pasaron la noche del viernes al sábado en la plaza de San Pedro del Vaticano, cantando y rezando al alba.

CIUDAD DEL VATICANO, 2 de Abril de 2005. - Varios centenares de fieles, entre ellos muchos jóvenes italianos y extranjeros, pasaron la noche del viernes al sábado en la plaza de San Pedro del Vaticano, cantando y rezando al alba, tras haber velado toda la noche bajo las ventanas de los apartamentos del papa Juan Pablo II.

La muchedumbre compacta de unos 70.000 creyentes que permanecía en la Plaza desde el viernes por la tarde se fue aclarando a medida que pasaban las horas, pero todavía eran muchos los jóvenes presentes en la madrugada en esta explanada, iluminada por potentes proyectores.

"Es lo mínimo que podemos hacer por este Papa después de todo lo que él ha hecho por nosotros", declaró Ombretta Tomasicchio, una estudiante de 29 años que llegó la noche del viernes de Bari (sur de Italia) para pasar en Roma las últimas horas de la vida del Sumo Pontífice. "Él siempre nos ha guiado en estos últimos años y nunca se ha escudado en su cargo", añadió su amiga Isabella Collevecchio, sentada en medio de la Plaza envuelta en un saco de dormir.

La conferencia episcopal italiana hizo un llamamiento el viernes a la población para que acudiera a recitar la oración del rosario al Papa. La muchedumbre, en la que había varios jóvenes y adolescentes, llegó media hora antes de la oración y muchos se quedaron o llegaron más tarde a pesar del cielo amenazante y del frío de la noche.

Hacia las cuatro de la mañana en Roma (misma hora española) varios grupos continuaban cantando y rezando bajo las ventanas del los apartamentos papales, dos de las cuales permanecieron iluminadas durante toda la noche, mientras las velas se iban consumiendo en el pavimento del Vaticano. Para Matías Tomasetti, un estudiante argentino de 26 años residente en Roma que se presentaba como católico no practicante, cada hora que pasa es "un momento de historia universal" en el que hay que participar.

Aunque está en desacuerdo con la Iglesia "cuyas riquezas son enormes a pesar del hambre que hay en el mundo", Matías respeta al Papa y su "presencia digna hasta el final". Un grupo de polacos también permaneció toda la noche en el Vaticano enarbolando una bandera de su país en la que se podía leer en la lengua materna de Karol Wojtyla: "Estamos contigo".

 

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