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La impartición de la Bendición Apostólica «Urbi et Orbi» a los fieles será el primer acto que, como Pastor de la Iglesia Universal, realizará el nuevo Papa, para cuya elección 115 cardenales electores han entrado en Cónclave desde la tarde de este lunes.
Celebrada con éxito la elección, y después de que el elegido haya aceptado, los cardenales electores le hayan expresando un gesto de respeto y obediencia, y todos hayan dado gracias a Dios, el primero de los Cardenales diáconos –el cardenal chileno Jorge Arturo Medina Estévez--, desde el balcón externo de las Bendiciones, sobre el pórtico de la fachada de la Basílica de San Pedro –en el Vaticano--, anunciará solemnemente al pueblo, que está esperando, la elección y el nombre del nuevo pontífice.
Si el elegido no tuviera el carácter episcopal, sólo después de que haya sido ordenado Obispo solemnemente se le rinde homenaje y se da el anuncio. Cf. Universi Dominici Gregis, n.89.
Será ese el momento en que los fieles presentes en Roma y de todo el mundo, gracias a los medios de comunicación, conozcan quién es el nuevo Sumo Pontífice. De su elección se habrá tenido ya noticia momentos antes, por el anuncio de la «fumata blanca» desde la chimenea de la Capilla Sixtina.
«Os anuncio un gran gozo, tenemos Papa: el Eminentísimo y Reverendísimo Señor, Señor N..., Cardenal de la Santa Romana Iglesia N..., quien se ha dado el nombre N...», dirá el purpurado citado.
La fórmula que empleará en latín, de acuerdo con el «Ordo Rituum Conclavis» (Ritos del Cónclave), dice: «Annuntio vobis gaudium magnum; habemus Papam: Emminentissimum ac Reverendissimum Dominum, Dominum N..., Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem N..., qui sibi nomen imposuit N...».
Poco después, el propio Sumo Pontífice, con los vestidos que le son propios, se asomará al mismo balcón. Precedido por la Cruz, le acompañará los cardenales primeros en el orden de los obispos, de los presbíteros y de los diáconos.
Desde allí saludará al pueblo y le impartirá su primera Bendición Apostólica «Urbi et Orbi» (a la ciudad –de Roma— y al mundo). La bendición del Papa impartida «Urbi et Orbi», recibida por el fiel con piedad y devoción --aunque sea a través de la radio o de la televisión— cumpliendo los requisitos establecidos tiene indulgencia plenaria.
«El Cónclave se concluirá inmediatamente después de que el nuevo Sumo Pontífice elegido haya dado el consentimiento a su elección, salvo que él mismo disponga otra cosa» (UDG 91).
Desde ese momento podrán acercarse al nuevo Pontífice el Sustituto de la Secretaría de Estado, el Secretario para las Relaciones con los Estados, el Prefecto de la Casa Pontificia y cualquier otro que tenga que tratar con el Pontífice elegido cosas que sean necesarias en ese momento (Cf. UDG 91).
El «Ordo» señala que, terminado el Cónclave, todos los cardenales electores con el nuevo Sumo Pontífice pueden celebrar la Eucaristía en la Capilla Sixtina (Cf. Premisa 77).
En un tiempo oportuno, según cuanto decida el Sumo Pontífice, se celebrará la solemne inauguración del Pontificado, generalmente en la Plaza de San Pedro.
También tomara posesión en un tiempo conveniente de la Archibasílica Patriarcal Lateranense --que es la iglesia catedral de la diócesis de Roma y cabeza y madre de todas las Iglesias del mundo— en su calidad de obispo de la Iglesia en Roma.
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