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Esta semana ha empezado la primera visita Ad Limina Apostolorum de los Obispos mexicanos a Su Santidad Benedicto XVI.
Castel Gandolfo, 04 de septiembre de 2005.- Desde el 29 de agosto hasta el 9 de septiembre estará en la Ciudad Eterna la región Noroeste del país. La visita también incluye la asistencia de los obispos a los Dicasterios. Hasta este momento han visitado la Congregación para la educación católica y para Institutos de Vida Consagrada el jueves primero; y este viernes para el Culto Divino, el clero y el Consejo para la Familia. En ellos se han tocado tópicos relevantes sobre la situación particular de México y el mundo en general. Esta visita de Obispos mexicanos, dividida en 4 grupos según regiones con situaciones afines en el país: Noroeste, Noreste, Centro y Sur, durará todo el mes de septiembre. Este viernes asistieron a la entrevista privada con el Santo Padre Mons. José Guadalupe Galván Galindo, Obispo de Torreón, Mons. Ramón Godínez, de Aguascalientes ; Mons. Gonzalo Galván, de Autlán y el obispo titular y emérito de Ciudad Guzmán: Mons. Braulio Rafael León y Mons. Serafín Vázquez. Más adelante, alrededor de las 12:30 del medio día, entró el obispo prelado del Nayar Mons. José Antonio Pérez Sánchez; el obispo de San Juan de los Lagos Mons. Javier Navarro; Mons. Alfonso Humberto Robles de la diócesis de Tepic y por último el obispo emérito de Colima Mons. Gilberto Valbuena Sánchez. El lunes entrante el Santo Padre recibirá únicamente al Arzobispo de Hermosillo, Mons. Ulises Macías y al obispo de Zacatecas, Mons. Fernando Mario Chávez Ruvalcaba. Mientras tanto los demás obispos visitarán la Pontificia Comisión para América Latina y por la tarde tendrán la concelebración en la Basílica de San Juan de Letrán. El Santo Padre ha mostrado una gran preocupación por la situación de las personas de cada diócesis y la problemática que envuelve a cada circunscripción territorial. Mons. Mario Espinosa, Obispo de Mazatlán, afirma: “Se abrió un gran diálogo, pues él manifiesta un vivo interés por conocer la realidad, por conocer en primer lugar las fuentes de trabajo, cómo vive la gente, cómo se sostiene, y también su preocupación por la realidad tanto eclesial, sacerdotal y toda la problemática que priva en esta región del noroeste”. Así mismo, los obispos no ocultan la emoción de encontrarse con el representante de Cristo en la tierra: “estar en una forma particular con el Papa, pues es extraordinario, es algo que no se puede exponer, porque cada uno de nosotros los obispos traemos muchas cosas que quisiéramos comunicarle, y que él nos dijera algo, pero en estas ocasiones mas bien creo que el Papa esta esperando que nosotros le informemos algo de nuestra diócesis, seguramente para ir enriqueciendo su conocimiento de la Iglesia, comenta Mons. Alfonso Robles, luego de salir de la entrevista con Benedicto XVI. El jueves de la semana entrante en Castelgandolfo, el Santo Padre dará un discurso conclusivo a todos los obispos de esta región. |