El cardenal Norberto Rivera Carrera cumplió 14 años al frente de la Arquidiócesis de México, una de las más pobladas del mundo.El pasado domingo, durante la Misa dominical en la Catedral de México, en presencia de cientos de fieles, se recordó este acontecimiento, y el Sr. Arzobispo señaló que entre los logros más destacados de su administración, está el haber concretizado la remodelación de la Catedral que es una joya de la arquitectura colonial en toda América Latina.
Además, se han restaurado valiosos retablos y pinturas, y por supuesto, el Altar de los Reyes de incalculable valor artÃstico e histórico. También se trabaja en la restauración de otros templos de la ciudad de México.
El Arzobispo de México, en 14 años, ha encabezado importantes trabajos de modernización en beneficio de la Universidad Pontificia de México; ha creado dos seminarios, ha conservado un promedio de vocaciones sacerdotales.
Entre las acciones relevantes, destacan el haber cambiado los estatutos de la Insigne y Nacional BasÃlica de Guadalupe, el haber creado una Misión Permanente en la Arquidiócesis de México, antes de la convocatoria de los obispos de América formulada en Aparecida, Brasil.
En materia episcopal, el Arzobispo de México ha multiplicado en número de obispos auxiliares de esta zona pastoral, y algunos de ellos han recibido la distinción pontificia de ocupar la titularidad de algunas diócesis de la República Mexicana.
También destaca su interés por impulsar las comunicaciones sociales, creando el semanario Desde la fe, que publica la Arquidiócesis de México, la agencia informativa www.siame.com.mx y muchos otros proyectos más.
Bajo la administración pastoral del cardenal Norberto Rivera se han llevado al cabo eventos tan relevantes como el VI Encuentro Mundial de las familias, la presentación en nuestra patria del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia católica, y otros más.
El cardenal Rivera recibió en esta Arquidiócesis al Papa Juan Pablo II, en cuyas visitas pastorales, entre otras cosas, elevó a los altares a San Juan Diego.
También recobró la tradición de las procesiones en la calle en la celebración de Corpus Christi, y surgieron otros actos piadosos como el rezo del rosario en el mes de octubre, en algunos estadios de la ciudad de México.
A la muerte de Juan Pablo II, Norberto Rivera Carrera se convirtió en el primer Arzobispo de México que participa en un Cónclave para elegir Papa.