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Festejos en el pueblo natal de Ratzinger |
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19.04.2005 |
La pequeña población de Marktl, una localidad alpina en el sur de Alemania, hará esta noche una gran fiesta para celebrar la elección.
Berlin, Alemania, 19 de abril de 2005.- Pese a que todos lo mencionaban como gran candidato, en Alemania había muchos que pensaban que el nuevo Pontífice podía ser italiano. Salvo en el pueblo alpino de Marklt, donde la elección de Joseph Ratzinger como nuevo Pontífice desató la inmediata alegría de los fieles.
"Si eligen Papa a Ratzinger, el mismo día vamos a celebrar una gran fiesta en la plaza", había anticipado el alcalde honorario del pueblo -de apenas 2.800 habitantes- al comenzar el Cónclave.
La promesa tardó segundos en cumplirse: el anuncio del Vaticano fue acompañado inmediatamente por los tradicionales petardos y las campanas de la Iglesia local, la misma en la que el ahora nuevo Pontífice fue bautizado el día de su nacimiento, hace 78 años. El festejo principal llegó por la noche, aprovechando la primavera del Viejo Continente.
"Marklt va a ser mucho más conocido. Somos una pequeña localidad residencial", señaló el funcionario con la mirada puesta en la polaca Wadowice, que alcanzó relevancia mundial por ser el pueblo natal de Juan Pablo II.
Sin embargo, la elección no sólo se vivió a pleno en la localidad natal de Ratzinger. También se sintió como propia en la localidad de Traunstein, donde el nuevo Papa vivió parte de su niñez.
"Estoy completamente abrumado. No puedo entender lo que ha ocurrido", dijo el reverendo Thomas Frauenlob. "Estoy seguro que hará realmente una buena labor", dijo esperanzado.
La designación conmovió a todos por igual. "Es fantástico que sea Ratzinger. Lo conocí cuando estuvo aquí antes, y descubrí que era realmente amable", dijo Lorenz Gradl, de 16 años, orgulloso por haber recibido el sacramento de la confirmación por parte del ahora Papa Benedicto XVI.
"Es un gran honor para Alemania", dijo el canciller Gerhard Schröeder poco después del anuncio. El jefe del gobierno germano -durante un mensaje por televisión- felicitó al nuevo Pontífice en su propio nombre, en el de su Gobierno y en el de "todos los ciudadanos" del país.
Schröeder también mostró de antemano su satisfacción por tener la posibilidad de recibir al nuevo Papa (el séptimo Pontífice alemán de la historia) durante la Jornada Mundial de la Juventud , que se celebrará en agosto próximo en la ciudad de Colonia.
"Que un compatriota haya llegado a Papa nos llena en Alemania de especial alegría y un poco de orgullo", dijo a su turno el presidente Horst Koehler desde Berlín. El mandatario reveló que poco después de conocerse la designación de Ratzinger recibió un llamada del jefe de Estado polaco, Aleksander Kwasniewski, país de origen de Juan Pablo II.
Un largo silencio que expresaba emoción se adueñó de la transmisión de la televisión pública alemana tras el anuncio oficial del Vaticano. Mientras tanto, las imágenes mostraban los gritos y exclamaciones de las miles de personas reunidas en la Plaza San Pedro.
Los medios germanos, por su parte, se hicieron eco inmediatamente de la noticia. Tanto Der Spiegel como Die Welt coincidieron en resaltar con un informativo "Joseph Ratzinger es el nuevo Papa". Lo mismo ocurrió con Bild, que de manera más efusiva reflejó la noticia utilizando signos de exclamación.
La cadena de televisión ZDF tampoco quedó al margen. En su sitio en Internet publicó un completo informe sobre la vida del ahora nuevo Pontífice y las alternativas de su elección, destacando los 480 años que tuvieron que pasar para que un alemán fuera elegido Pontífice.
Lo mismo sucedió con la tradicional Deustche Welle (la emisora de radio y televisión alemana para el exterior), que en varios idiomas también ofreció una amplia cobertura sobre la designación de quien, desde el mediodía, se convirtió en Benedicto XVI.
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