 | | El Santo Padre durante la Audiencia General del Miercoles; el Pontifice volvió a usar el "camauro" que lo protege del frio invernal romano | El Papa Benedicto XVI afirmó hoy, día de los Santos Inocentes, que el ser humano es 'pleno y completo' aunque todavía no esté formado en el útero materno.
Ciudad del Vaticano, 28 de diciembre de 2005.- Dios ve ya en el embrión el futuro del ser humano, según la catequesis impartida hoy por el papa Benedicto XVI, quien por segunda semana apareció ante sus seguidores ataviado con el 'camauro'. Joseph Ratzinger dio la catequesis en la tradicional audiencia general que celebra los miércoles en la plaza de San Pedro y a la que se acercaron varios miles de católicos. 'Los ojos amorosos de Dios se posan en el ser humano, considerado ya en su inicio pleno y completo, mientras que se encuentra todavía no formado en el útero materno', aseguró en su meditación sobre el Salmo 138, sobre la Creación del ser humano, en la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro.
Su catequesis fue una completa defensa del embrión en ocasión de la fiesta de los Santos Inocentes: 'Dios le presta una particular atención ya desde su primer momento de vida, cuando le tejía en el seno materno', como dice el salmista. Ya entonces, Dios se fija en él con amor para completar su designio en esta obra prodigiosa que es el hombre. De cada uno conoce todo, su pasado y su futuro, sin descuidar nada ni a nadie', añadió.
Benedicto XVI comentó, además, que en la Biblia 'ya aparece la grandeza de estas pequeñas criaturas humanas no nacidas, formadas por las manos de Dios y rodeadas de su amor'.
Los peregrinos pudieron ver al Pontífice con el 'camauro', un gorro de terciopelo rojo ribeteado de armiño, que utilizó Juan XXIII.
Ratzinger lucía además una muceta, una esclavina que cubre el pecho y la espalda, también roja y forrada de armiño, con la que se paseó por la Plaza de San Pedro en automóvil.
Benedicto XVI comentó el Salmo 138 que 'se refiere a la obra maestra de la Creación, el ser humano. Dios le presta una particular atención ya desde su primer momento de vida, cuando 'le tejía en el seno materno', como decía el salmista'.
'Dios conoce al ser humano cuando no es más que un pequeño embrión invisible a los ojos de los otros hombres', indicó antes de asegurar que 'en razón de la grandeza trascendente de su conocimiento' el Creador 've su porvenir, pues todos sus días están inscritos en el libro de la vida'.
Ratzinger saludó a los peregrinos de lengua española, a los que invitó a 'contemplar en el Niño Jesús la grandeza del amor de Dios por todos nosotros'. Tras la audiencia, en la que participaron unas 30.000 personas, el Papa también recordó y elevó sus plegarias por las 'innumerables víctimas causadas por el tsunami y por otras calamidades naturales el año pasado'.
La Santa Sede informó hoy de que, entre Angelus y audiencias, cerca de tres millones de peregrinos se han acercado a Roma para ver a Benedicto XVI desde que asumió el Pontificado a finales de abril.
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