
Los simbolos, la
historia, algunos códices y la tradición oral -fielmente
transmitida de padres a hijos plena en valores trascendentales- hacen
que la sagrada imagen de la Santísima Virgen María de
Guadalupe constituya para el pueblo indigena un códice pictográfico
que pudo ser leido y valorado desde el primer momento.
Para los frailes cristianos fueron certezas religiosas lo que allí
entendieron: María se encuentra estampada en actitud de oración
y recogimiento, lo que no se alejaba de las imágenes tradicionales
por ellos conocidas, pero lo religiosos comprobaron principalmente el
impacto gozoso con que los naturales la acogieron. " Si para los
españoles la aparación del Tepeyac no era más que
una de tantas, para los indígenas vino a ser su resurrección"
La Virgen, desde
el ayate, fue un libro abierto que analizaron, entendieron y compararon;
sus simbolos les ayudaron a tender el lazo entre sus creencias y lo
que la doctrina cristiana proponía. Con criterio histórico,
el padre Mario Rojas ha estudiado a profundidad la pintura guadalupana
y nos ayuda a situarnos en el contexto
de aquel 1531 para tratar de comprender en todo su valor la imagen.
De
una primera hojeada vieron a una doncella vestida de sol, con el simbolo
de la luna en cuarto creciente, que dulcemente baja la cabeza y llava
la pierna izquierda un poco más avanzadsa que la derecha pero
ligeramente flexionada; eso los hacia asociarla con una mujer en paso
de canto y danza, es decir en oración.
Los brazos estan
apoyados sobre su vientre abultado por un embarazo, pero es un embarazo
especial, pues la cinta que insinúa la cintura era el símbolo
del embarazo virginal en la diosa madre azteca, Coatlicue.
La palabra Metzxico significa "en el ombligo de la luna";
nuestra Señora, por tanto, se dignó a pararse en el centro
de México, puesto que sus pies descansan sobre ella mientras
su zapato asoma de su lado derecho y el otro se insinúa bajo
el doblez de la túnica.
Muchos significados tenia la luna: se refería tanto a la vida
como a la fecundidad.
En el lienzo, el astro está presente con los cuernos hacia arriba,
cuarto creciente, es decir, señalando el oriente, punto cardinal
mas importante para los indígenas, que lo relacionaban con la
salida del sol cada mañana.
Recordemos la importancia
del sol en la vida azteca: era el dios Huitzilopochtli que recorría
su cielo cada día, brindando la vida, el calor, la fecundidad
de sus cosechas; pero que a la vez exigía la vida de una persona
para vivir; el sacrificio humano estaba pensado para que un corazón
palpitante reforzara la vida del sol y éste, cada mañana,
tuviera la fuerza necesaria para iniciar su recorrido, siendo el amanecer
la hora en que Dios se manifestaba. María se encontró
con Juan Diego al amanecer, dando toda una connotación de vida,
rodeada de rayos solares que forman una almendra a su alrededor.
Pero el impacto
de vida mas importante en la simbología lo lleva Ella en su vientre,
donde una flor de cautro pétalos nos señala el sentido
de su presencia en tierras mexicanas: es un NAHUI OLLI, el símbolo
por excelencia del sol por nacer. Guadalupe por tanto porta el sol.