
Con
respecto a un análisis de la pintura de la Virgen de Guadalupe,
puede decirse que se trata de un cuadro de belleza extraordinaria. De
acuerdo con Alberti, en una pintura debe observarse en términos
generales el color, la línea y la composición. Con respecto
a esta última, se define como la unión armónica
de las partes para formar un todo, constituyendo unidad en la diversidad
de los objetos. Una de las formas más bellas de lograrla, es
por medio de la llamada proporción dorada, áurea
o divina. Está formada por un cuadrado al que se le agrega un
rectángulo, para formar un espacio donde el lado menor corresponde
al mayor en una relación de 1 a 1.6181...denominada número
áureo o "".
Se encuentra en
todas las manifestaciones del arte. Desde Mesopotamia, Egipto y Grecia,
hasta nuestros días. Ha sido estudiada por Pitágoras,
Euclides y Vitrubio. En el Renacimiento la investigaron, Uccello, De
la Francesca, Paccioli y Alberti. Miguel Ángel, Rafael, Leonardo
y Durero la emplean con mucha frecuencia y aún pintores modernos,
como Mondrian, la manejan a menudo. Se emplea igualmente en la escultura
y en arquitectura, desde Ictinos en el Partenón, hasta Le Corbusier.
Se encuentra además en las proporciones de la diferentes partes
del hombre o de varios animales, es el patrón de crecimiento
de gemas de vegetales, de caracoles, de fósiles y puede identificarse
en la forma de las galaxias y en la agrupación de los átomos
de algunas substancias. Por lo mismo constituye un elemento técnico
importante que ofrece unidad, equilibrio, balance y elegancia en el
arte universal.
Partiendo
de la costura central de la Tilma de Juan Diego, la proporción
dorada se identifica con evidente claridad en la imagen de la Virgen
de Guadalupe. Ella le confiere una especial belleza y además,
al coincidir en su desarrollo, con prácticamente todos los elementos
de la figura, refuerza su integridad y refuta de manera contundente,
la extraña idea de que se le han hecho añadidos..
Es también
un importante argumento, para demostrar el gran valor estético
de la imagen, a la que no se le puede añadir ni quitar de su
lugar ningún elemento, sin deteriorar su belleza. Hace también
improbable, desde el punto de vista estadístico, que se encuentren
en la pintura tantas señales de diferentes disciplinas, y que
hayan sido fruto de la casualidad.

<< Menú Estudios